Poema 6
Saciada la pasión,
la sed de besos,
tan sólo me queda la despedida.
Acabada la ilusión
y los recuerdos,
que acuden a mi mente
en su huida.
Nada me queda ya,
te lo di todo,
entregué hasta mi última fantasía,
para que tú la despreciaras
con aquel tono de ironía.
Yo sólo fui tu juguete,
aquel que te contentaba
en tus noches de frío.
Y sin embargo, hoy te dejo,
buscando un amor que me comprenda,
y en el que la pasión no sea hastío.
la sed de besos,
tan sólo me queda la despedida.
Acabada la ilusión
y los recuerdos,
que acuden a mi mente
en su huida.
Nada me queda ya,
te lo di todo,
entregué hasta mi última fantasía,
para que tú la despreciaras
con aquel tono de ironía.
Yo sólo fui tu juguete,
aquel que te contentaba
en tus noches de frío.
Y sin embargo, hoy te dejo,
buscando un amor que me comprenda,
y en el que la pasión no sea hastío.
Emiro Marco.
18/V/95
18/V/95
Tomado de: Quince poemas a una mujer de quince años
No hay comentarios.:
Publicar un comentario